¡Hacerse mayor es estupendo! Se acabaron los biberones, los pañales, necesitar a un adulto para todo… Si no me crees, fíjate en la pequeñaja de mi hermana. Aunque ella también crecerá… y haremos un montón de cosas juntos. Pero lo más importante no cambiará nunca: disfrutar ambos de los mimos de papá y mamá.
Una tierna historia sobre la emoción de crecer.